A todos los padres nos interesa la alimentación de nuestros hijos, pero recuerda lo más importante practicar con el ejemplo.
Consejo: es muy importante que cuando nuestros hijos tomen alimentos estén lejos de las pantallas o cualquier distracción.
La merienda es una recarga de energía por lo tanto se aconseja que sea una pequeña cantidad para que nuestros hijos lleguen con ganas a la cena. La merienda habitualmente se toma tres horas después de la comida.
Te dejamos tres meriendas nutritivas y fáciles de hacer:
Tostada con aguacate y tomates cherry

El aguacate es fuente de carbohidratos y grasas saludables, este puede ser en rebanadas o triturado para untar en la tostada. Un cuarto de aguacate en una tostada integral y unos tomates cherry, ¡son una merienda perfecta para nuestros hijos o incluso para nosotros como adultos!
Yogur griego natural con frutos rojos

El yogur griego natural tiene el doble de proteínas que el tradicional, así como calcio, vitaminas A y B12, y potasio. Podemos darle a nuestros hijos los frutos rojos enteros con yogur o batirles el yogur con las frutas sin ningún tipo de endulzante o si tu hijo ya toma azúcar endúlzale el yogur con un poco de miel orgánica.
Batido de frutas

Te recomendamos utilizar una taza leche o agua con media taza de fruta variada fresca o congelada y medio plátano natural. Este batido será rico en vitaminas y fibras para tu hijo.

